EJERCICIO GRUPAL PARA SELECCIÓN DE PERSONAL
DURACIÓN: 90 minutos.
ASISTENTES: De tres a cinco finalistas de la Selección. Un
futuro compañero del candidato a seleccionar. El Jefe inmediato del mismo. El
Moderador de la reunión, que será el técnico de la Selección.
DIRECTRICES: El Moderador no debe influir sobre el fondo del
caso. Solamente da las directrices, repite las opiniones de cada asistente para
hacer feed-back. No emite juicios de valor. Todas las opiniones son válidas. En
todo caso, anima a participar, si alguno permanece callado. Tanto el jefe, como
el compañero, participan como unos más: opinan, debaten,incluso polemizan, pero
a nivel de igual a igual. No deben identificarse hasta el final como empleados
de la empresa. De lo contrario, los candidatos se sentirían muy observados y
podría bloquearse el debate. No estaría de más que adoptasen posturas que no
surgen, para provocar la discusión.
LUGAR: Mesa redonda en lugar tranquilo y sin
interrupciones. Conviene colocar los nombres de todos los asistentes a la
reunión delante de cada cual.
PRESENTACIÓN: Comienza el
Moderador felicitando a los asistentes por ser finalistas en una Selección que
ha sido dura. Ellos son los mejores. La elección es difícil y por eso se les ha
invitado a tener una reunión de grupo para tratar un tema de trabajo. Se trata
de dar abiertamente la opinión sobre un caso que se va poner sobre la mesa. No
tiene un final determinado.
Cada vez que se
ha debatido, se ha llegado a conclusiones distintas. No es, por tanto, una
prueba de acertar o equivocarse, sino de hablar todos con todos. A
continuación, el Moderador reparte una copia del caso a cada asistente y lo
lee, acabando con las preguntas finales.
ESTRUCTURA DEL DEBATE: En cuanto al proceso, conviene
dejar inicialmente un tiempo para aclarar las distintas posturas que genera el
caso (unos treinta minutos). A continuación, se les pide una opinión crítica o
un juicio de valor sobre los distintos personajes implicados, "culpables e
inocentes" (unos veinte minutos). Finalmente, se les dice que en treinta
minutos, como máximo, han de elaborar una decisión de grupo, con un plan de
acción concreto, tendente a resolver el problema que se le ha presentado a la
empresa, detallando cada actividad, responsable de llevarla a cabo, secuencia
lógica, etc.
Finalmente se les
felicita por el trabajo realizado y se manifiesta que dos de los asistentes son
de la empresa, el jefe y un futuro compañero. Se les agradece su colaboración,
el tiempo dedicado y se les informa que próximamente nos pondremos en contacto
con ellos.
Este es el caso
que puede leerse y presentar a debate:
EL CASO SAGASTI
Eduardo Sagasti
era un trabajador muy experimentado y digno de toda confianza, que trabajaba en
un taller de producción perteneciente a un laboratorio de investigación en el
ámbito de la siderometalurgia. Se decidió elegirle para preparar probetas de
ensayo. Este trabajo representaba un eslabón de vital importancia en los
procesos de investigación del laboratorio. Comenzaba mezclando diversos
metales, continuaba con la preparación de determinadas aleaciones en la
fundición y acababa con los ensayos.
Eduardo Sagasti
debía recibir las piezas en bruto. A continuación preparaba sobre un torno una
barra; tras haberla medido y calibrado según un diámetro rigurosamente exacto,
la entallaba por los extremos y la dejaba preparada, para entrar en la máquina
de pruebas. En su trabajo debía lograr que las dos semi-extensiones de la
barra, a partir del punto central fueran exactamente simétricas. Debía, además,
entallar los extremos de la barra, para que entrase en la tenaza de la máquina
de pruebas.
La preparación de
cada barra, desde que se cortaba la pieza bruta hasta su acabado completo,
duraba de dos horas y media a tres horas.
Una vez terminada
la pieza, Sagasti tenía que envolver cuidadosamente cada barra en un papel
protector, para evitar roces y arañazos en manipulaciones posteriores.
A Sagasti nunca
le habían explicado por qué se le había escogido para hacer este trabajoi; ni
le habían explicado cuál era la importancia que tenía su actividad en el
conjunto de las operaciones y procesos de la empresa.
Por otra parte,
Sagasti, estaba deseando saber qué es lo que pasaba con aquellas barras cuando
él acababa. Le picaba la curiosidad de saber por qué se necesitaban tantas
barras.
Un día en que
Jaime Ugalde, Ingeniero jefe del laboratorio, pasaba por el taller, Sagasti le
preguntó: "¿Qué es lo que Vds. hacen con mis barras?".
Ugalde le
respondió: "Y ¿por qué no viene Vd. a verlo por sí mismo?".
Convino con el
encargado de Sagasti en que fuera al laboratorio en la próxima sesión de
ensayo.
He aquí, según el
relato de Ugalde algún tiempo más tarde, las circunstancias en que se
desarrolló el ensayo:
En presencia de
Sagasti, Ugalde quitó el papel protector y puso una barra en la máquina.
A esta máquina se
le podía aplicar una fuerza gradual de hasta 50.000 kgs. Ugalde oprimió un
botón y comenzó la prueba. Una aguja sobre una esfera indicaba la fuerza, que
se estaba aplicando. Simultáneamente, una grabadora automática dibujaba un
gráfico de la relación existente entre la fuerza aplicada y el alargamiento del
barrote.
Pasado un minuto
y medio, el ingeniero desconectó la grabadora, para impedir que la ruptura del
barrote perjudicar el mecanismo de la grabadora. La aguja continuaba indicando
el aumento del alargamiento. A los pocos segundos, la barra se partió con un
ruido sordo.
Ugalde anotó en
el gráfico el momento de la ruptura. Se le veía muy satisfecho con los
resultados del ensayo. Sagasti en ese momento dijo: "¿Y esto es lo que
hace Vds. con mis barras?".
Ugalde se extrañó
de que se enfadara tanto, al ver que se destruía una muestra de ensayo, que
está hecha precisamente para eso, para ser destruida.
No entendía por
qué Sagasti hacía de esto una ofensa personal. Pero no era el momento de hacer
preguntas: Sagasti había girado repentinamente sobre sus talones y había salido
del laboratorio.
Al día siguiente,
Ugalde oyó decir que Sagasti, después de salir del laboratorio había ido derecho
al taller, había recogido sus cosas personales y se había marchado.
De esta
experiencia Ugalde sacó las siguientes conclusiones:
"Sagasti era
un tipo muy corto de inteligencia. Como cualquier trabajador era incapaz de ver
las cosas con objetividad, de darse cuenta de la importancia de la técnica. Y
él, a su vez, había cometido una gran equivocación al invitar a Sagasti al
laboratorio. Si no hubiera tratado de ayudarle, ni hubiera querido hacerle
comprender lo que pasaba, Sagasti no se hubiera marchado de la Empresa. Era un
buen obrero y tratar de explicar algo a un obrero es perder el tiempo".
¿Qué pensáis
vosotros? ¿Estáis de acuerdo con las conclusiones de Ugalde?
EVALUACIÓN:
Tras despedir a los candidatos, se queda el moderador con los otros dos empleados
de la empresa para hacer una valoración de la discusión del caso. Cada uno debe
pensar en los candidatos, desde su rol: de compañero, de Colaborador o de
candidato, sin más. Tanto el Moderador, como el jefe y el compañero puntuarán
sobre diez, de forma independiente algunos de los aspectos del comportamiento
social de los candidatos, de forma independiente. El moderador recogerá las
puntuaciones, hará las medias y se debatirán los resultados.
Puede servir el
siguiente cuadro para recoger las valoraciones.
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COMPORTAMIENTOS A VALORAR |
CANDIDATOS |
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1 |
2 |
3 |
4 |
5 |
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PARTICIPA
ACTIVAMENTE |
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ATACA
A LOS OTROS |
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ARMONIZA
OPINIONES |
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TIENE
UNA OPINIÓN PROPIA |
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CEDE
CASI SIEMPRE |
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MANIFIESTA
SENTIDO DEL HUMOR |
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TIENE
IDEAS ORIGINALES |
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LE
ELEGIRÍA PARA TRABAJAR CONMIGO |
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