CONSECUENCIAS DE UNA DECISIÓN EN SELECCIÓN DE PERSONAL

 

El señor Pérez, Doctor Ingeniero Industrial, pretendió un puesto de Ingeniero de I+D en una Empresa Metalúrgica llamada METASA, que se había ofrecido mediante un anuncio en los periódicos.

Tenía 43 años y era Director de Producción en una fábrica de 105 trabajadores que producía pequeño aparellaje eléctrico. En dicha industria, cuya marcha era preocupante, ocupaba un buen puesto con un ingeniero joven como ayudante, dependiendo de la Gerencia ocupada por una persona tímida y con pocos conocimientos técnicos. Todo el resto de la plantilla estaba bajo sus órdenes. El señor Pérez tenía una fuerte personalidad, con mentalidad rígida ("dos y dos en toda tierra de garbanzos son cuatro"), expeditivo, poco afable y terriblemente claro ("al pan, pan y al vino, vino"). Por sus aptitudes y sus 20 años de experiencia podría considerársele como un técnico de primera fila. Su nivel salarial era adecuado a su responsabilidad.

El motivo de pretender un trabajo en METASA, se debía a que la Empresa en la que prestaba sus servicios se encontraba en una fase crítica de su desarrollo, sin gozar del adecuado apoyo crediticio y con una cartera de pedidos inferior a lo normal; todo hacía suponer que pronto se produciría un nueva crisis en el sector industrial en el que se desenvolvía, de manera que su situación era realmente delicada.

El anuncio publicado por METASA, señalaba un sueldo anual inferior en 500.000 ptas. al que percibía Pérez. En esta empresa de 800 personas en plantilla, había 20 titulados superiores, de los cuales nueve eran ingenieros.

Evitando el trámite señalado en el anuncio, el señor Pérez mantuvo contactos directos con el Subdirector General, compañero de estudios al que le unía una buena amistad y con el que se tuteaba. Éste ajustó con él un salario igual al que percibía en su actual empresa, en reconocimiento a su valía y lo presentó al Jefe de Personal, quien consideró que aquello desbarataba los niveles que constituían la base de la política salarial de la casa y que el irregular procedimiento de ingreso podía crear un precedente muy negativo si se generalizaba.

Sin embargo, subordinado como estaba al Subdirector, no dijo nada, limitándose a cumplimentar los trámites burocráticos de ingreso.

El primer día de trabajo, el señor Pérez se presentó a primera hora. Sin embargo, por ausencia del Subdirector, por quien preguntó, y mientras éste llegaba, fue olvidado durante un buen rato en una salita de espera. Al cabo de media hora, exigió que se le pasase al despacho del Subdirector, armando un pequeño escándalo en recepción.

Las dificultades comienzan a surgir cuando el Subdirector pide al Jefe de Personal que exija al señor Pérez, que cumpla el horario y marque en el reloj de entrada como el resto del personal, que independientemente de su nivel en la Empresa, lo venía haciendo. Cuando se lo comunica al señor Pérez, lo toma como una afrenta a su dignidad profesional y humana y así lo manifiesta, señalando que "ya hablará con el Subdirector". Efectivamente, se entrevista con él, creándole, debido a su amistad personal, una situación violenta, que evita accediendo de momento a su petición de no marcar con carácter provisional, diciéndole que mientras tanto estudiará el asunto.

El Jefe de Personal, que no sabe nada de este acuerdo, a los 15 días, con ocasión de ser revisadas las fichas horarias, se percata de que no ha marcado y según costumbre en estos casos, le manda una carta mecanografiada indicándole que lo haga en el futuro, por ser norma reglamentaria. El señor Pérez se manifiesta de una manera muy descortés según el Jefe de Personal cuando recibe la misiva, ante un grupo de sus colaboradores y la rompe y tira ostensiblemente al cesto de los papeles.

Mientras tanto ya ha cundido la noticia del sueldo convenido con el señor Pérez, y los demás Jefes y Técnicos con categoría similar que ganan menos, comienzan a cambiar impresiones sobre el tema, considerando que es totalmente injusto que perciba más que ellos. De estas conversaciones surge la idea de actuar en dos sentidos:

El Subdirector, a cuyo conocimiento llegan los rumores de descontento del Alto Personal de la Empresa, después de consultar con el Director General (al que indica que parece necesario aumentar el salario de dicho personal omitiendo comentar la causa que ha motivado su inquietud), recibe la autorización para un aumento. Al poco tiempo, conocida esta promoción por los empleados de inferior categoría, se empieza a extender la infundada noticia de que próximamente habrá un aumento general.

Aunque la valía profesional del señor Pérez es alta, la diferencia de producto base en la nueva empresa, así como su cambio de actividad (ha pasado de producción a I+D) ha provocado algunos fallos en su actuación, fallos que, debido a su carácter irritable y su poca habilidad para el contacto humano, admite muy difícilmente, intentando cargárselo al equipo que colabora con él, pretensión que dicho equipo conoce y no perdona. Una comisión de tres de sus colaboradores se entrevista con el Jefe de Personal para presentar una queja contra él, por sus maneras descorteses.

Para ponerle de su parte, le cuentan exageradamente la reacción del señor Pérez y los comentarios que hizo cuando recibió la carta en la que le indicaba la necesidad de fichar. Soliviantado el Jefe de Personal, hace un informe bastante fuerte, comentando el caso y lo remite al Director General.

Para entonces, los demás Jefes de categoría similar a la del nuevo ingeniero, han hecho alusiones en un Comité de Producción, de los que periódicamente tienen lugar presididos por el Director General, acerca de las especiales prerrogativas del señor Pérez en cuanto al marcaje de entrada, así como de su mal carácter y sus fallos técnicos (que ellos mismos han producido en parte).

Así pues, cuando el Director General recibe el informe del Jefe de Personal, llama ante sí al señor Pérez, y después de una seria amonestación, le indica que si persiste en sus actitudes no interesa a la compañía como colaborador, a la vez que le ordena, tajantemente, marcar su ficha horaria. El señor Pérez recibe muy mal esta amonestación y decide permanecer el mínimo tiempo posible en la Empresa.

Posteriormente el Director General llama a su despacho al Subdirector y le reprende por las excepciones hechas al señor Pérez, y por el sueldo superior a los niveles establecidos que le señaló, lo que, a juicio del Jefe de Personal -habla con su informe en la mano- era innecesario, puesto, que se hubiera encontrado un candidato idóneo, por el nivel anunciado. El Subdirector al tener conocimiento del informe remitido al Director General, sin pasar por sus manos, se promete a sí mismo, devolverle la jugada al Jefe de Personal, de quien es superior jerárquico.

Las cosas van de mal en peor con el señor Pérez. Sus subordinados y compañeros del mismo nivel, sabedores a través de la Secretaria del Director General de la fuerte reprimenda que ha recibido, ya no le respetan los unos y le aíslan los otros. Ha perdido todo interés por su labor y lo único que pretende es encontrar cuanto antes una nueva ocupación.

El Jefe de Personal está violento porque ha observado en la actitud del Subdirector una clara animosidad contra él; sufre continuas reprimendas y todo lo que le presenta a despachar es devuelto con pegas. Empieza a leer más detenidamente la sección de ofertas de los periódicos.

Al finalizar el tercer mes, el señor Pérez, que ha encontrado un puesto de producción similar al que tenían antes en un empresa de la competencia se despide.

La estancia del señor Pérez, aunque corta, ha motivado los siguientes resultados negativos:

Como se ve los resultados del ingreso del señor Pérez han sido funestos.

¿Puedes indicar, por orden de importancia, cuáles han sido las acciones equivocadas y los fallos cometidos por:

¿Cuál de estos personajes ha tenido una actuación más negativa, según tu criterio?

Detalla brevemente qué medidas podrían tomarse para evitar problemas iguales o similares a los comentados.

Traza el diagrama para un Proceso de "Reclutamiento y Selección" a implantar para este tipo de personal.