Como se ha citado anteriormente la obsesión por su padre es una constante en su obra, una manera de justificar sus acciones y la desviación de su ideología natural a favor de la conservadora. Es decir una y otra vez su padre viene a ser la disculpa para que Zorrilla haga o no haga algo. Nuestro autor era hijo del progreso y de la revolución y tuvo que cantar al absolutismo y a la reacción para poder contentar a su padre.