ESTUDIO CONNOTATIVO

A pesar de que la obra se centre en las vidas de J.P y de P.P, el núcleo aglutinador de estas dos historias y de las demás que éstas abarcan será Comala; en torno a él cobran sentido todas las historias. Comala es el lugar simbólico que representa la visión del mundo, de la realidad, que Rulfo nos ofrece.

Así, el fracaso colectivo de Comala tiene su paralelo individual en el fracaso de J.P. Cuando éste reconstruye su identidad se da cuenta de que ha sido atrapado por las sombras de Comala y que el destino anterior a Comala pesará sobre esa búsqueda de salvación individual. De esta forma se mantiene la tesis de Rulfo: la salvación del hombre no puede ser individual, sino a través de la comunidad. El carácter pesimista de la novela estriba en que la comunidad aparece sojuzgada por una serie de opresiones de las que ni siquiera se intenta liberar, de modo que se llega a su destrucción.

Otro eje importante son las relaciones vida-muerte . El hecho de que Comala esté lleno de ánimas es reflejo de una creencia popular, la de que las almas de quienes mueren en pecado permanecen en los lugares donde vivían hasta que las oraciones consiguen redimirlas. Esta dualidad también se refleja en el espacio simbólico de Comala. Por una parte, tenemos al Comala edénico que aparece en las interpolaciones de Doloritas; y por otra el que describe J.P. La imagen final es el Comala infernal. Pero también se hace referencia a un plano intermedio: el Comala de tiempos de P.P; el proceso de degradación del Comala edénico al Comala infernal es lo que Rulfo analiza en ese pueblo real. Por eso al principio de la novela se amplifica o se insiste en la contraposición del C.edénico y el infernal. Cuando el lector ya tiene la idea de qué es lo bueno y qué lo malo, la presencia del Comala real se irá haciendo más persistente. Esto se ve en la forma en que aparece: al principio en forma muy fragmentaria, para ocupar la mayor parte de la novela al final. De esta manera, podemos decir que el verdadero protagonista de la novela es el Comala real. Esta idea es confirmada por el propio Rulfo (Pag.34).

Centrándonos en la figura de P.P, nos encontramos con que él es el verdadero causante de la destrucción de Comala, pertenece a la tipología del cacique, habitual en la novela mexicana. Es interesante el trazado psicológico que realiza Rulfo: es un niño débil, sometido a su madre y a su abuela, que cuando crece consigue lo que quiere por medio de la violencia. Sólo se preocupa de él mismo.

También se plantea el tema de la revolución, desde la óptica de salvación de Comala, pero ésta aparece como un desengaño más que sufre el campesinado mexicano.

Ligado a esto va el concepto de "religión", asociado a la idea de felicidad como vida eterna; la figura que nos aparece relecionada con la religión es el padre Rentería, quien no perdona a los feligreses y hace que las ánimas sigan penando. Rulfo no critica la religión en cuanto a creencia, sino que la rechaza como falso consuelo. No es capaz de ayudar a sus fieles ante los problemas de la vida ni de salvarlos.

Por último, otro elemento que está patente en toda la obra es el de las ilusiones. J.P confiesa que se le había formado un mundo de ilusiones alrededor de P.P y cuando ve que ese mundo que ansiaba no existe, muere. P.P tampoco consigue lo que quiere: el amor idealizado de Susana; al morir éste, vemos cómo P.P se desmorona. Lo mismo ocurre con los anhelos de Susana y de Dorotea. La esperanza de los personajes se convierte en desesperanza y su reflejo es ese Comala acabado, sin futuro. La novela acaba dando la razón a la desilusión.

Rulfo nos ha dejado la imagen de un hombre abandonado a su soledad en medio de un mundo hostil; es el fiel reflejo de las tierras de Jalisco, en las que apenas hay esperanza. El autor muestra, de forma dramática, lo difícil de la existencia humana. Como dice Glez. Boixo:

"Rulfo ha mirado a su alrededor y sólo ha podido describir el camino hacia el infierno, el viaje de unos hombres que bajo el peso de una cruz, de la que no son culpables, apenas levantarán la voz para quejarse. Rulfo nos ha mostrado la soledad del hombre".