Mari Jose Garcia 4º de Filología hispánica               

 
INDICE
- Introduccion: momento historico
- ANALISIS: La oscura historia de la  prima Montse.
- PERSONAJES
- CITAS
- TEMAS
- Análisis moral
- Traición de la iglesia
- Censura y represión
- Oportunismo
 
- BIBLIOGRAFIA
 
- CONTACTO
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
   

 

MOMENTO HISTÓRICO:

Juan Marsé empezó a publicar sus primeras obras narrativas hacía el final de los años 50. Cabe, pues, en el grupo de narradores que en forma muy generalizada se denominan:  “novelistas de posguerra”. 

A lo largo de su obra, nuestro autor, transmite su preocupación por lo social. No disminuirá; aunque se percatará de que el estilo y el lenguaje forman una parte esencial de la creación del mensaje social: búsqueda de un estilo propio.

Queda latente la pugna entre la objetividad y la subjetividad: no todo el realismo social es, por la fuerza objetivo.

Ha constituido una actuación política importante la búsqueda de un medio, a través del cual se podía pronunciar sobre la condición del país. Era quizás el momento más limitado de la novela española de este siglo. 

De la misma forma que el realismo social, en el plano sociopolítico, atacaba a la burguesía, que para estos autores era la manifestación de las limitaciones de la clase media bajo la dictadura franquista. La novela objetiva, con la desaparición del autor (en teoría), ataca esa misma limitación burguesa en el nivel literario. En consecuencia, la evolución de las obras de Marsé respecto al realismo social, la objetividad y la subjetividad en la novela es bastante lógica.

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LA OSCURA HISTORIA DE LA PRIMA MONTSE  (1970), seguirá muy de cerca la línea de:

Últimas tardes con Teresa. (Tanto en comentarios del autor, desdoblamiento del mismo narrador, falta de preocupación por la verosimilitud narrativa y fuertes tonos de IRONIA Y SARCASMO).

Siempre hay en sus novelas una preocupación por temas sociopolíticos españoles - es REALISTA ante todo. Dentro de una forma que representa en sí un experimentalismo, hacía una mayor libertad estilística dentro de la novela contemporánea. 

Con la muerte de Franco con menos énfasis sobre el concepto de “generaciones” y con la disminución de la importancia del “boom” latinoamericano en España, los novelistas españoles han encontrado una mayor latitud, Estilística y Temática. A la vez ha habido una crisis económica que ha influido en la producción. 

La juventud barcelonesa del novelista se reproduce continuamente en sus obras:

“No es que mis novelas sean una exposición de experiencias personales          -explica-, lo que hago es echar mano de una escenografía del barrio de Gracia y de unos personajes (…)”

No olvidemos que el personaje: PACO J. BODEGAS (de la novela sobre la que concierne nuestro presente análisis), connota un referente autobiográfico: el hecho de que desempeña un trabajo en París, parecido al de Marsé (un compañero de trabajo del autor se llama así).

Por otra parte, emplea ironía y sarcasmo que dirige contra la sociedad burguesa barcelonesa, a través de unos personajes de clase alta. Demuestra la enajenación de esta clase, su alejamiento de los problemas viscerales del pueblo.

Comienza a estereotipar y criticar la figura del intelectual liberal burgués. Su actitud ha sido malinterpretada, a veces, por miembros de esa misma comunidad intelectual.

Marsé no ataca la política de ese sector de la burguesía, sino la sinceridad de aquellas ideas políticas. Se acerca, tal vez, a ciertas realidades con las que el lector burgués no quiere enfrentarse.

En sus obras también subyace el pesimismo  y el cinismo del autor respecto a la inviolabilidad de las barreras sociales. Perfecta combinación de estereotipación y vitalidad real, y su conexión con la realidad española. 

Llega a crear sus personajes desde dentro y desde fuera. Crea uno de los personajes femeninos más importantes de los años 60, (TERESA) en últimas tardes con Teresa.

En muchos sentidos La oscura historia de la prima Montse es una continuación de la novela anteriormente citada. El lector se encuentra de nuevo con el “Pijoaparte”, aunque una estancia en la cárcel le ha “civilizado” bastante, y otra vez hay una relación amorosa entre aquel personaje y una mujer de clase alta, MONTSE.

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La novela está narrada por PACO J. BODEGAS, primo de MONTSE, el cual se encuentra entre las dos clases, obrera y alta burguesía. Por ser fruto del matrimonio de la tía de Montse, CONCHITA CLARAMUNT y un alférez cordobés sin dinero.

Protagonista acusado por su tío Luis de: “provinciano,  ambicioso, resentido y desagradable”. 

En está novela se nos ofrece una prosa “subjetiva”, mediante la cual, el autor nos ofrece temas muy diversos como: la lucha y enfrentamiento de clases, fuego de clase y sociedad catalana; elaborando los temas del dinero, la política, el clericalismo, catalanismo: (Marsé, aunque catalán, critica fuertemente la actitud xenofóbica de los catalanes).  Y a la vez se burla, a veces acertadamente, de la actitud, supuestamente bienhechora de la Iglesia Católica: (HIPOCRESIA RELIGIOSA). Sobre la cual hace una durísima crítica. 

Al contrario que en su novela anterior, del caso de Teresa, la prima MONTSE sale ilesa de los ataques de su autor, por representar ella “la bondad personificada”.

Y, a través de esa bondad, el espíritu de rebelión contra la hipocresía religiosa.  

La invención de un narrador en 1ª persona añade otra faceta esencial a la prosa subjetiva de MARSÉ; con una resultante fluidez narrativa.

PACO vacila entre ser un narrador testimonial, omnisciente y un desdoblamiento del autor.

Lo sorprende, al comparar esta novela con la que le precede, es el fuerte y paradójico contraste entre TERESA y MONTSE.  Desde luego, que Montse representa toda esa sinceridad que falta en la persona y actuación de Teresa.

Sin embargo, Montse no puede escaparse de su papel de representación, mientras Teresa, aún en su fracaso como revolucionaria es mucho más que una representación (se acerca humanamente).

MONTSE: en vez de referir otra realidad, representa una norma, un ideal, a través del cual se establece una crítica de las acciones de otros personajes a su alrededor, sea lo que sea su política.

Así, cuando hay fuertes momentos de simpatía hacia este personaje, y los hay de un patetismo muy elaborado, es realmente con la lucha y el fracaso de un ideal con lo que simpatiza el autor. 

MARSÉ siempre se ha identificado con los “vencidos” de su sociedad, sea el PIJOAPARTE, una víctima socioeconómica; sean los maquis, víctimas políticas; sea MONTSE, Víctima IDEOLÓGICA.

No olvidemos, tampoco, la predilección que muestra Marsé por el prototipo y continuo interés en sus novelas por la “niña - coqueta - mimada - rica” (=NURIA).

Personajes como el de NURIA, en este caso: con caracteres como la sensualidad, carácter fuerte, etc.  Ahora bien, el hecho de que a su personaje (=Montse) le falte vigor que habíamos encontrado en Teresa, no significa que Marsé no se envuelva emocionalmente en su personaje: sea como personaje, sea como ideal.

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Las últimas páginas de La oscura historia… resultan ser la prosa más conmovedora escrita por la pluma de este Célebre autor.

Valga como ejemplo el último párrafo de esa novela: pág: 347-48).

  “Mi prima Montse estaba hecha de esa materia tierna y vehemente que envuelve nuestras heroínas quimeras de la mocedad, algo que en mi adolescencia y en la de Nuria no alcanzó su plenitud, un esplendoroso sueño de integridad que antes de morir prematuramente y olvidado y junto con las primeras sábanas manchadas, tiene tiempo de mostrarse con todo el encanto de la vanidad juvenil, de las escolares fantasías, del valor y de la entrega generosa a un IDEAL de la personalidad, (…)

  “fui insensible a cierto confuso encanto de mi prima, a (…)

  “ese don que poseen cuerpos castigados por la enfermedad o la autorrepresión…

  “Mi prima Montse fue uno de los seres más puros que jamás existieron en este mundo;

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·       CRÍTICA AL CATOLICISMO : (hacía la IGLESIA).

“Ignoro si la fe católica consiste en eso (me temo que es asunto más sucio)”.

“Pero, de cualquier forma, semejante cualidad no presentaba relación directa con la estupidez y la flojera mental de las HIJAS DE MARIA, sus compañeras de grupo parroquial”.

·       HONOR :

“No es que la diferenciase el lustre de eso que llaman buena crianza,… heredado de los CLARAMUNT un sello externo de CASTA NOBLE”  (= rango, linaje).

“Su conducta guardaba todavía, pese a la monstruosa educación familiar recibida, un real equilibrio con aquel viejo sueño de integridad, de ofrecimiento total, de SOLIRARIDAD…” (frente a miserables, enfermos, presidiarios, huérfanos…) 

         En todas las novelas de Marsé, se destaca la INJUSTICIA y FRUSTRACIÓN de la época de la dictadura y, a la vez, un poético pesimismo que viene marcando el tono de sus obras desde los primeros días de su carrera literaria.

         Nuestro autor siempre identificado con las víctimas de la sociedad. En este caso con Montse, quien transparenta totalmente el prototipo de Víctima ideológica atrapada en una realidad adversa. 

         Pertenece a la FAMILIA CLARAMUNT.  (Característica familia de RICATÓLICOS): Familia respetable, creyente, con dinero y empresa de fabricantes de tejidos de seda, con brillante vida social, sentimientos de poder. En fin, con armonía.

         Hasta que Montse se enamora de un preso, le visita, le lleva dinero e incluso le intenta buscar empleo en la fábrica y alojamiento. Una deshonra para su familia indignada ante está situación.

         Por tanto, se produce la esperada reacción familiar y parroquial ante su decidido empeño en proteger y ayudar al “ex-presidiario”.

La JUNTA advierte a Montse que si:

“seguía visitando al preso y entregándole dinero le relevarían nombrando una sustituta”  (=AMENAZA).

A partir de ahí se le adjudicará una “misión” a PACO. Ventilar la REPUTACIÓN de los CLARAMUNT.  Búsqueda del (=HONOR, DECORO).

En efecto, cuidan del “qué dirán”. A PACO: pág. 245: “Dile que le deje tranquila y que de trabajar con nosotros nada…” (TÍO LUIS). “averiguar si va en serio”.

Además, señalaremos la anécdota final acontecida en el BAILE DE LAS DEBUTANTES: Montse desaparecida con el dinero por la venta de boletos más el importe de la apuesta. Hallan a Montse y al expresidiario en los aparcamientos, acurrucados en el coche de la Vizcondesa.

“el incidente se producía en las más estrictas normas de corrección”.

Lo importante, una vez más, mostraba ser: EL DECORO y APARIENCIA. 

No trascendió de los círculos estrictamente familiares, gran preocupación de los “claramunt”. Don Luis le recomendó el empleo a Manuel, el expresidiario. (Se fue sin despedirse) y Montse, enamorada perdidamente del expresidiario, protegido. (Consecuencia): pág. 335: “Tu hermana Montse está embarazada”. (Paco).

·       Paco finaliza queriendo volver a París.

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         LA MORAL DE ESPAÑA EN EL 1ER FRANQUISMO:

         A continuación elaboraremos un análisis de la situación eclesiástica y política en la España de Franco. Para, después, centrarnos en la propia moral de la época. 

         El comentario de la novela de Marsé nos ha cuestionado aspectos que intentaré resolver mediante la siguiente exposición:

         Si retrocedemos al pasado, casi inmediato, de la guerra civil (1936); nos percataremos de que la Iglesia española no conspiradora: no participó directamente en la sublevación; aunque tampoco fue neutral. 

         La guerra civil se mostró no como mera guerra de España sino como “verdadera cruzada” por la religión, por la patria y por la civilización cristiana.

         Quedó planteado el mito de las 2 ESPAÑAS: la España tradicional de fe católica, frente a una España distinta, negativa, laica y liberal. 

         Nuevamente nos encontramos ante la instrumentación de la fe como elemento necesario para la formación del Estado; lo cual, desde el S. XVI hasta 1936 había sido una constante en La historia de nuestro país. 

         Los españoles, divididos en dos tendencias; y por tanto, en 2 BANDOS:

1)  “La espiritual”, del lado de los sublevados que salió a la defensa del orden, las paz social, la civilización tradicional y la patria; y en un gran sector, para la defensa de la religión.

2)  “La materialista”, llámese marxista, comunista o anarquista. 

         Nos cuestionamos: ¿Qué ocurrió, entonces, para que la sublevación se convirtiera en “guerra santa”? Sencillamente que la Iglesia había brindado su adhesión incondicional a los militares, en quienes reconocía una misión excepcional de salvación de la Patria.

         Ante la generosidad de una Iglesia sometida a los “nacionales”, FRANCO respondió agradecido con una legislación inflacionistamente católica.

         Las concesiones piadosas que Franco ofrece a la Iglesia son innumerables (tras los primeros apoyos episcopales).  Nos encontramos ante una sociedad de seguros mutuos o favoritismos, como el concedido a la iglesia con el restablecimiento de la enseñanza religiosa en las escuelas nacionales.

         Ambiente escolar influido y dirigido por la doctrina del crucificado (…).

         “El catolicismo es la médula de la vía de España; por eso, es imprescindible una sólida instrucción religiosa”.

 

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         En la traición de los clérigos en la España de Franco, figura la siguiente afirmación hacía la pág. 44: “En la España de Franco quedaba establecida una sociedad de seguros mutuos. La Iglesia respaldaba moralmente al Estado y el Estado convertía a la Iglesia en una IGLESIA DE PODER”.

         (Todo el aparato público estaba a disposición de la institución eclesiástica).

         El hecho de que el Estado español sea católico acarrea consecuencias claras y precisas:

a)   Concepción confesional del Estado.

b)  Función controladora de la Iglesia sobre el proceso educativo.

c)  Conversión económica en un organismo más del Estado. 

         Hacía la pág. 50: “La Iglesia  se sintió cómoda en aquella anómala situación de cristiandad, donde el Estado era el Estado de la Iglesia y la Iglesia lo era del Estado”. 

         En la España franquista la Iglesia se encargó de construir MORAL y CULTURALMENTE los modelos de comportamiento individuales y sociales.

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         El clima educativo y social de la postguerra transcurriría en el oscurantismo, la intolerancia y la REPRESIÓN: “pecado era todo”.

         También llegó a ser nefasta la libertad de Prensa, la libertad de enseñanza, de propaganda y la libertad de asociación.

         Sin olvidar los improperios contra:

         BAILES, MODAS, CINES, PLAYAS o contra la mujer que se atreva a ir sin medias, o fume, entre en los bares o vista “pantalones”, e incluso pintarse.

         En contra de los bailes agarrados considerados gravemente ilícitos.

         La Iglesia contribuyó al fortalecimiento del mito de la sumisión de la mujer.

         También colaboró en la construcción del mito franquista de la “familia numerosa”, con las ideas represivas sobre el “sexo”.

         El acto sexual por placer se igualaba a pecado y prostituía a la mujer.

         Esta visión de la sexualidad como realidad vergonzosa y culpable creó obsesiones, patologías, frigideces y grandes traumas.

         Visión negativa apoyada por preceptos y prohibiciones referidas al sexo y “buenas costumbres”.

         La MORAL PÚBLICA era un bien nacional; protegido, por tanto por el ESTADO como por la IGLESIA; autoridades para decidir sobre el orden moral (moralismo de costumbres represivas, no lo olvidemos).

         Aparte, señalaremos que también existieron las CENSURAS CINEMATÓGRAFICAS  (extirpaban todo lo que se considerase una apología del LIBERALISMO).

         (También en la novela de Marsé se mencionan: hacía películas francesas).

         Se considero a la PLAYA: espectáculo infame y salvaje. Prohibían prendas de baño indecorosas, (faldas para mujeres).

         Queda prohibido desnudarse en la playa, y la permanencia en traje de baño fuera del agua (en clubes, bares…).

         Consideraban a las piscinas también foco de inmoralidad: separación de sexos, incluso para casados.

         Hacía 1954, contamos con la Asociación de la CRUZADA NACIONAL de la DECENCIA.

         EL CLIMA REPRESIVO, entristecedor, PURITANO y CONFORMISTA en que fue creciendo más de una generación de españoles. 

         La literatura no se librará de la CENSURA. Obras como La Familia de Pascual Duarte y La Colmena de CELA (1957), figuraban en el índice de Libros Prohibidos; porque decían que atacaban el dogma y la moral, a veces, pornográfica.

         Además de otras obras de UNAMUNO como:

         El sentimiento trágico de la vida y La Agonía del cristianismo. 

         Posteriormente, Franco que se sentía católico practicante, no podía comprender el nuevo giro de la Iglesia, que pedía pasar de una situación de cristiandad a un mundo de pluralidad de creencias.

         Se produjo la división del clero y de la JERARQUIA ECLESIÁSTICA: LA TRAICIÓN DE LOS CLÉRIGOS. 

         Y en este momento deberíamos cuestionarnos: ¿Dónde quedaba aquel clero “fidelísimo”, agradecido y sumiso, defensor de la “CRUZADA de FRANCO”?

         La Iglesia se preparaba para el inevitable cambio político…

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         En conclusión, algunos hablaron del “oportunismo” de la IGLESIA que siempre se adapta a las circunstancias del momento.

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         BIBLIOGRAFÍA:

 

·       MARSÉ, Juan, La oscura historia de la prima Montse, de. Seix Barral, Barcelona, 1970.

·       BLAZQUEZ, Feliciano, La traición de los clérigos en la España de Franco, de. TROTRA, Madrid, 1991.

·       GEORGE L. MOSSE, La cultura europea del Siglo XIX (Cap. 3), de. ARIEL, Barcelona, 1997.

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