ESTILO:

Se utiliza a lo largo de todo el libro un lenguaje culto, muy correcto, aunque hay algunos términos propios del habla hispanoamericana cuya comprensión puede resultar algo difícil.Hay una combinación de narración, descripción, diálogo y monólogo. Las descripciones se centran sobre todo en la selva amazónica, los ambientes que rodean a la selva, el poblado de colonos donde vive el protagonista....El autor hace una descripción muy cálida de ese entorno idílico que representa la selva y que constituye el tema central de la novela.

La narración la utiliza para ir contando hechos, tanto presentes como pasados y el diálogo lo emplea para dar mayor agilidad a la trama narrativa y también para caracterizar a los personajes.

Aparece también un pasaje en el que el protagonista, teniendo que hacer frente a una situación complicada, se desdobla y mantiene un diálogo consigo mismo recordando otras experiencias límite en una especie de emotivo soliloquio.

En cuanto al estilo, hay que destacar el empleo de una prosa rápida y sencilla, con oraciones no excesivamente largas. Un recurso muy utilizado es el de los nombres parlantes, es decir, los nombres no están puestos al azar, sino que cada uno hace referencia a algún aspecto de la persona o esconde alguna idea subyacente. El ejemplo más claro es el nombre del protagonista, Antonio José Bolívar, que es una clara alusión a Simón Bolívar, el artífice de la independencia latinoamericana.

l protagonista no hace una revolución, pero su actitud esconde un deseo de rebelarse contra los atropellos que se cometen en la selva y estaría la idea subyacente de una revolución ecológica, que el autor ve necesaria el final del siglo XX.

Los nombres de los personajes están muy pensados y muchos de ellos tienen para nosotros una serie de connotaciones, bien positivas o negativas.

Otro recurso es el de colocar nombres largos y sonoros a personajes humildes y motes ridículos a personajes de más importancia, apreciándose claramente la ternura y simpatía hacia los más débiles y la antipatía por los más poderosos.