AUTOBIOGRAFÍA EN LA NOVELA

?Autobiografía en La tía Julia y el escribidor . La novela es bastante fiel a lo que ocurrió en la realidad con respecto al romance entre Mario y Julia Urquidi.

Cómo se conocieron: un mediodía en casa del Tío Lucho y la tía Olga, porque Mario iba a almorzar todos los Jueves. Julia acababa de llegar a Lima para pasar una temporada. No se enamoró de ella durante el primer encuentro, es más, la odió a muerte por tratarle como a un niño.

Cómo empezó el romance: tenían costumbre se ir juntos al cine, por petición de la tía Julia, y a medida que aumentaban sus citas, se demoraban más en su llegada a casa. Una noche celebrando el cumpleaños de la tía Olga, en el “Grill del Bilivar”, mientras bailaban la besó en la mejilla primero y después en la boca, “en una acción casi mecánica”.

Cómo se descubrió su relación: Este es el punto menos fiel en cuanto a la veracidad biográfica. En la novela, Mario cuenta que estaba con Julia en la radio cuando llegó su prima Nancy a decirles que la familia ( por parte materna de Mario), estaba hablando de ellos, que desde el principio habían sabido de su romance, pero que habían tomado una actitud discreta al creer que era un coqueteo intranscendente de una mujer ligera de cascos. En sus memorias, sin embargo, Mario cuenta que descubrió que su familia sabía del romance de forma casual, al pasar una noche por casa de unos tíos y descubrir a toda la familia reunida menos a su madre.

Cómo se casaron: Tuvieron muchos problemas con la familia, que quería que Julia regresase a Bolivia, y por la minoría de edad de Mario, que tenía diecinueve, y se adquiría con veintiuno. Salieron de Lima hacia Chicha en autobús a las nueve de la mañana, peor cuando llegaron el alcalde que les iba a casar no estaba, cuando a la noche les mandó personarse en la alcaldía, el secretario del alcalde se negó, por la edad de Mario, y no les casaron. Al día siguiente, con la ayuda de un taxista, fueron a Grocio Prado, otro pueblecito de las afueras de Lima, pero el alcalde del mismo tampoco estaba. Se pasaron el día recorriendo los pueblecitos de la zona y todo fueron negativas, hasta que a la noche, al regresar a Grocio Prado, el alcalde les casó con la condición de falsificar la partida de nacimiento de Mario.

Cómo subsistía Mario después de casado: desempeñaba siete trabajos, aunque en la novela sólo aparecen tres: en Radio Panamericana, realizaba boletines informativos, entrevistaba a literatos peruanos para la revista “El comercio”, fichaba tumbas del cementerio colonial de Lima....

El matrimonio con Julia duró mucho más de lo esperado por la familia; vivieron en París que era el sueño de Mario, quien se empezaba a ganar la vida como escritor y se divorciaron el 1958.