Índice

  1. Sincronía y diacronía
  2. El español de California
  3. El español de Nuevo Méjico
  4. El español de Tejas
  5. El español de Luisiana
  6. Conclusión
  7. Enlaces de interés

EL ESPAÑOL EN ESTADOS UNIDOS (por Manuel Alvar)

SINCRONÍA Y DIACRONÍA:

Dividiremos el español que se habla en Estados Unidos en tres modalidades:
- por un lado tendríamos la variante A: español transplantado e Méjico en el siglo XVI, evolucionado según las condiciones del periodo virreinal y de las nacidas en la emancipación y en la independencia que duró casi dos siglos. Sería la modalidad mejicana con las peculiaridades de Méjico que adoptarían en Chihuahua y Coahuila.
- por otro lado tendríamos la variante B: hablantes que provienen de Méjico y se establecen por ejemplo en Tejas, ya que es de Méjico desde donde llegan las mayores olas de emigración (esta inmigración es tardía y procedente de diferentes zonas mejicanas).
- por último tenemos la variante C (resultado de la integración de B y A y otros factores ajenos al español): los emigrantes pueden afincarse o no, pueden dar continuidad o no a su presencia sobre aquellas tierras y, en todo momento, se ponen en relación con las variedades del español tradicionalmente existentes que allí se encuentran. El análisis de esto nos permite el estudio de las variedades que produce el contacto de dialectos de una misma lengua con variedades muy diferenciadas.

EL ESPAÑOL DE CALIFORNIA:

Población: En 1850: 93 mil habitantes
En 1985: más de 25 millones de habitantes
Por lo tanto observaremos que el trasfondo hispánico se ha eliminado. Moreno de Alba y Perisinotto: vemos como todavía en 1824 los españoles o descendientes de españoles eran unos 4 mil, 360 estadounidenses y 90 colonos mejicanos. Lo que ocurrió fue que aquel español era de banda europea y no de la americana, pero la fiebre de oro hizo que desde 1842 llegó una oleada de norteamericanos y ya en 1880 la cultura anglosajona se impuso, a comienzos del siglo XX comienzan a llegar oleadas de mejicanos que hoy en día perduran.
En conclusión, vemos que en California el español no es patrimonial sino que es importado.

EL ESPAÑOL DE NUEVO MÉJICO:

El autor lleva a cabo su encuesta en el norte del estado, donde el aislamiento permitiría un conservadurismo que en otros sitios falta por la presencia de gentes mejicanas que obligarían a un reajuste del sistema.
Según Espinosa (autor de una importante obra sobre este tema: Estudios sobre el español en Nuevo Méjico) tendríamos en el español de Nuevo Méjico una vocalización de wau en el diptongo au:
jabla sería haula
bable por baúl
Aunque este fenómeno Alvar no lo encontró cuando realizó las encuestas que ya hemos mencionado anteriormente.
Observaciones que realiza Alvar:
a) ya conocidos
- articulación de -d- intervocálica
b) nuevos:
- labiodental
- r retoflexa
- p aspirada en hablantes que estuvieron influidos por el inglés.
- el estudio del grupo consonántico -sl- es difícil: la edad no condiciona los hechos y la presencia de -sl-, se da en gentes de menos edad y bilingües, podemos pensar que diversos grados de sonorización, aspiración o asimilación son hispánicos, mientras que el mantenimiento de una s sorda será influencia del inglés.
La lengua en este estado es arcaizante, pero el español está herido ya que muchas cosas cambiaron en pocos años: España se fue en 1821, llegaron los mejicanos y aunque sólo duraron un cuarto de siglo aquel español era de cuño mejicano, tanto en los hispanismos (cachetazo por ‘bofetada’, mancuernilla por ‘gemelo’...) como en los indigenismos (guaraches por ‘sandalias’...).
Cuando en 1912 Nuevo Méjico se convirtió en estado americano las cosas cambiaron: las clases sólo se impartieron en inglés y el español quedó como habla familiar, se anquilosó y aceptó muchos anglicismos (overol por ‘buzo, mono de vestir’, beibe por ‘recién nacido’, grampa por ‘abuelo’...).
Tres generaciones a partir de este momento: ante el inglés los viejos (primera generación) se aferraron el idioma español pero sus hijos fueron a escuelas monolingües en inglés, por lo tanto ya no aprenderían mas que en la casa familiar (por lo tanto esta segunda generación sería bilingüe: irán dejando atrás el español patrimonial para adoptar un español normativo aprendido en los centros académicos), pero ya la tercera generación se sentiría más cómoda hablando en inglés.
Esta es la teoría, pero en la práctica es muy difícil encontrar hablantes monolingües en español, en 1990 tenemos estos datos:
nativos que hablan en inglés: 74266
en español: 41433
son bilingües: 349796
Es evidente que la entrada del inglés está dejando atrás al español, tal es así que ya no se publican periódicos en español y eso que se hizo. La entrada de los hispanohablantes a la política lo fragmentó y su lengua se resintió y el mal español accede de hasta a los profesores universitarios.
1) 1846, ocupado el territorio
2) 1912, lo convierten en estado
3) 1969, la enseñanza de lengua patrimonial es suprimida
4) esto produce la deslealtad lingüística, los temores reiterados y la persecución escolar del español para que todo vaya en el mismo sentido.

EL ESPAÑOL DE TEJAS:

El español de Tejas también lo tenemos que estudiar teniendo en cuenta que está condicionado por la emigración mejicana. Más que el español DE Tejas deberíamos hablar del español EN Tejas, ya que lo frecuente era que los emigrantes mantuviesen relación con su lugar de origen.
El primer asentamiento lo tenemos en 1691.
En 1781 llegaron 15 familias canarias: el español tradicional sería el de esos descendientes de las Islas Canarias.
No encontramos:
- arcaísmos comparables a los de Nuevo Méjico (traiba y caiba por ‘traía’ y ‘caía’).
- No hay poliformismo en el grupo -sl-.
Pero encontramos elementos como:
- hablantes con [ ] poco tensa en vez de [h]
- poliformismo verbal: vinites forma vulgar; vinistes forma habitual; viniste forma libresca)
También tenemos mejicanismos nacidos en el español (huero ‘rubio’, blanquillo ‘huevo’).
Tenemos los nahuatlismos léxicos muy abundantes (popote, molcajete, coyote, elote ‘mazorca tierna’, choc ‘tiza’, octopus ‘pulpo’).
Arcaísmo regional: hay que señalar que un campo léxico en el que su obligada modernidad nos permite sorprender curiosísimos arcaísmos, es el campo léxico del automóvil. Nos basaremos en:
- el español de Puerto Rico tan asediado por el inglés.
- Méjico
- el español de Tejas que nos mostrará que mantiene el carácter rural de su lengua.
Puerto Rico Méjico Tejas
Automóvil carro carro
mueble Rueda goma llanta
rueda Conducir guiar manejar arrear
Freno freno freno
manea Frenar frenar frenar
manear Volante guía manijera
rueda Portaequipajes baúl cajuela
petaca Esto demuestra que como en un país donde la instrucción es en español, es un español generalizado el que se emplea, incluso en unos tecnicismos muy modernos, pero en un país donde no hay instrucción en español se traslada de campo léxico el significado de las palabras mediante un proceso muy sencillo de comparación o se adoptan directamente del inglés.

EL ESPAÑOL DE LUISIANA:

Nuevamente los canarios poblaron este estado, aunque sólo podemos hablar de un asentamiento español de 1762 a 1803 que volvió a manos de Francia y posteriormente fue vendido a Estados Unidos por Napoleón. Los informantes de Alvar fueron de personas de 68 a 86 años porque sólo de esa edad podían haber tenido el español en el ámbito familiar aunque la enseñanza fuese en inglés.
Características del español de estas gentes, son caniarismos:
- cierre de la -o final
- n velar en la terminación
- ante aspirada la nasal desaparece (sahita ‘zanjita’)
- el género de ciertos sustantivos (el sartén, el costumbre)
- la sufijación directa sin infijos (piesito, dulsito, lechita)
- la terminación -nos por -mos en la conjugación
- traslación acentual (véngano)
Tenemos también vocabulario con los:
- lusismos de las Islas (andoriña ‘golondrina’, fecha ‘cerrojo’...)
- indigenismos (beletén ‘calostro’)
- dialectismos (botarate ‘manirroto’, despechar ‘destetar’, mancar ‘herir’...)
El español transcrito en Luisiana es espléndido, vivo, rico y expresivo en contra de lo que algunos podrían decir del español del Luisiana como un español residual.
El inglés ha influido sobre él y es bastante reciente dicha influencia:
siper ‘cremallera’, snäp ‘broche’, spring ‘colchón’.
Esta escasez de anglicismos es así porque los isleños se aislaron y sólo en las adversidades se abrieron y entraron en contacto con el inglés. Fue con el francés con el que más entraron en contacto.

CONCLUSIÓN:

Se han elegido estas zonas que tienen que ver con la geografía lingüística porque permiten comparaciones coherentes y muy precisas ya que enfrentarnos al español de Estados Unidos es algo bastante complicado.
En el español de Estados Unidos tenemos dos motivaciones distintas:
1.) zonas en las que el español era la lengua patrimonial de casi toda la población y ahora ha sido desplazada por el inglés que no entraría en los planteamientos iniciales.
2.) En las zonas en donde se hablaba en inglés, este idioma va siendo desplazado por el español por causas de ciudadanía, trabajo o exilio político.

Enlaces de interés

www.geocities.com/Athens/Olympus/1960/eeuu.html
www.ucm.es/info/circulo/no1/garrido.htm
www.mec.es/sgci/ae/esp_usa.htm
cvc.cervantes.es/obref/anuario_oo/silva