CONCLUSIÓN
A la hora de realidar esta pagina web tuvimos la desacertada
sensación de que ya se ha dicho todo y se ha estudiado todo lo estudiable
acerca de estos dibujillos de carácter ingenuo que, en su época envuelta en
tinieblas, supersticiones e ignorancias, ejecutaron un grupo de monjes emigrados
a la Hispania cristiana para buscar cobijo en los scriptoria
de sus monasterios. Pero finalizada la tarea (es un decir) tiene uno la sensación
de haberse quedado en la superficie; por otra parte, todos nos podemos consolar
pensando que un estilo artístico que ha fascinado a lo largo de los siglos a la
realeza, la nobleza y la alta clerecía, y que lo ha hecho no solamente en razón
de su estética, sino también en base a su teología oculta, tiene que ser, por
fuerza, de una complejidad cuasindescifrable.
En ello están actualmente los investigadores, en aportar nuevos rayos de
luz al estado de la cuestión, hecho perfectamente apreciable en la creciente
cantidad de publicaciones que van saliendo al mercado y la progresiva celebración
de congresos que en los últimos años han venido reuniendo a quienes se
desviven por avivar el interés social por esta vertiente de nuestro arte
altomedieval.